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Cómo se hacen los aceites esenciales: métodos de extracción

Destilación de plantas y cítricos para obtener aceites esenciales

Cuando abrimos un frasco de lavanda, menta, eucalipto o limón, estamos percibiendo una mezcla muy concentrada de compuestos aromáticos que originalmente estaban presentes en la planta.

Pero cómo se hacen los aceites esenciales depende mucho de la materia prima.

No se procesa igual una hoja de eucalipto que una cáscara de naranja, ni todas las flores soportan las mismas temperaturas.

Por eso existen diferentes métodos para obtener sustancias aromáticas de plantas.

Y hay una aclaración importante desde el principio:

no todo extracto aromático vegetal es técnicamente un aceite esencial.

¿Qué es exactamente un aceite esencial?

Un aceite esencial es una mezcla de compuestos volátiles obtenida a partir de material vegetal mediante determinados procesos físicos, principalmente:

  • destilación;
  • o expresión mecánica, especialmente en cítricos.

La palabra “aceite” puede llevar a confusión porque no se comporta exactamente como un aceite vegetal común.

Un aceite de oliva, por ejemplo, está compuesto principalmente por grasas.

Un aceite esencial, en cambio, contiene moléculas aromáticas volátiles que pueden evaporarse con facilidad.

Por eso una gota de aceite esencial sobre una superficie puede desaparecer progresivamente sin dejar el mismo residuo graso que un aceite vegetal.


Destilación por vapor: el método más conocido

Es probablemente el procedimiento más asociado a la fabricación de aceites esenciales.

Se utiliza con numerosas plantas como:

  • lavanda;
  • romero;
  • menta;
  • eucalipto;
  • tomillo;
  • determinadas maderas y hierbas.

El principio es relativamente sencillo.

¿Cómo funciona?

La materia vegetal se coloca dentro de un recipiente de destilación.

Luego se hace pasar vapor de agua a través del material.

El calor provoca que los compuestos aromáticos volátiles se desprendan de la planta y viajen junto con el vapor.

Esa mezcla pasa posteriormente por un sistema de refrigeración.

Al enfriarse, vuelve a convertirse en líquido.

El resultado contiene:

agua + aceite esencial.

Como ambas fases tienen propiedades diferentes, pueden separarse.

El aceite esencial queda por un lado y el agua aromática, conocida en muchos casos como hidrolato, por otro.

¿Por qué usar vapor?

Porque permite transportar las moléculas aromáticas sin necesidad de someter directamente la planta a temperaturas extremadamente elevadas.

Aun así, el calor modifica inevitablemente algunos componentes.

Por eso el aroma del aceite esencial no siempre es idéntico al de una planta recién cortada.


Hidrodestilación: la planta en contacto con el agua

Existe una variante llamada hidrodestilación.

En este caso, la materia vegetal se encuentra directamente dentro del agua que se calienta.

A medida que el agua hierve, los componentes volátiles son arrastrados por el vapor.

Posteriormente se condensan y se separan de manera similar a la destilación por vapor.

Este método es tradicional y puede utilizarse para determinadas materias primas.

La elección entre hidrodestilación y destilación por vapor depende del tipo de planta, del equipamiento y del producto que se busca obtener.


Prensado en frío: el método típico de los cítricos

Si alguna vez apretaste una cáscara de naranja cerca de una luz, probablemente hayas visto salir una pequeña nube de gotitas.

Ahí hay sustancias aromáticas.

En frutas como:

  • limón;
  • naranja;
  • mandarina;
  • pomelo;
  • lima;

gran parte del material aromático se encuentra en glándulas presentes en la cáscara.

Por eso muchos aceites esenciales cítricos se obtienen mediante expresión mecánica.

¿Cómo se obtiene?

Las cáscaras se rompen, perforan o prensan para liberar sus aceites.

Luego se separa el líquido de restos vegetales, jugos y agua mediante procesos físicos como filtración o centrifugación.

A diferencia de la destilación, acá no es necesario utilizar vapor para extraer el aroma.

Por eso el perfil puede conservar características muy reconocibles de la fruta fresca.


¿Todos los aceites cítricos se obtienen por prensado?

No necesariamente.

También existen aceites cítricos destilados.

Y pueden oler diferente de sus equivalentes expresados.

Esto demuestra nuevamente algo que aparece constantemente cuando hablamos de aromas:

el método de extracción también modifica el producto final.

Dos aceites provenientes de la misma planta pueden presentar diferencias aromáticas según cómo fueron obtenidos.


Extracción con CO₂: una tecnología diferente

Otro sistema utiliza dióxido de carbono a alta presión.

En determinadas condiciones de presión y temperatura, el CO₂ adquiere propiedades que permiten extraer compuestos aromáticos de materiales vegetales.

Después, al modificar esas condiciones, el dióxido de carbono se separa del extracto.

Una ventaja de este método es que puede trabajar a temperaturas relativamente bajas.

Eso permite obtener perfiles aromáticos muy ricos en determinadas materias primas.

Sin embargo, técnicamente estos productos suelen comercializarse como extractos de CO₂, no siempre como aceites esenciales en el sentido clásico.


Extracción con solventes: importante, pero no produce un aceite esencial clásico

Este punto suele generar bastante confusión.

Algunas flores son demasiado delicadas o contienen tan poca materia volátil que destilarlas puede no ser el método ideal.

Entonces pueden utilizarse solventes para extraer sus componentes aromáticos.

El proceso puede generar primero una sustancia denominada concreto.

Después, mediante otros pasos de procesamiento, puede obtenerse un absoluto.

Ejemplos conocidos aparecen en materias primas como:

  • jazmín;
  • tuberosa;
  • algunas rosas.

Pero aunque sean productos naturales y extremadamente valiosos en perfumería, un absoluto no es técnicamente lo mismo que un aceite esencial.

Esa distinción es importante.


¿Qué es la extracción por enfleurage?

Es un método histórico que hoy se utiliza muy poco a escala industrial.

Consiste en colocar flores sobre una materia grasa capaz de absorber sus compuestos aromáticos.

Las flores se reemplazan repetidamente hasta que la grasa queda impregnada de aroma.

Posteriormente se pueden recuperar esas sustancias mediante otros procesos.

Fue especialmente útil para flores muy delicadas antes de que existieran tecnologías modernas de extracción.

Actualmente tiene más interés histórico y artesanal que industrial.


¿Cuánta planta hace falta para obtener aceite esencial?

Generalmente, mucha.

La concentración de sustancias aromáticas varía enormemente entre especies.

Algunas plantas producen cantidades relativamente abundantes.

Otras contienen porcentajes muy pequeños.

Por eso pueden necesitarse grandes cantidades de materia vegetal para obtener una pequeña cantidad de aceite esencial.

Esto explica parte de la diferencia de precio entre distintos aceites.

No todos requieren la misma cantidad de cultivo, cosecha y procesamiento.


¿Qué partes de una planta se utilizan?

Depende completamente de la especie.

El aceite puede obtenerse de:

Flores: lavanda, determinadas rosas.

Hojas: eucalipto, menta.

Cáscaras: limón, naranja.

Maderas: algunas especies aromáticas.

Semillas: determinados aceites aromáticos.

Raíces: en algunas plantas.

Resinas: aunque muchas resinas se procesan mediante técnicas específicas.

Incluso distintas partes de una misma planta pueden producir materiales aromáticos diferentes.


El momento de cosecha también importa

Una planta no mantiene exactamente la misma composición durante toda su vida.

Pueden influir:

  • estación;
  • temperatura;
  • cantidad de lluvia;
  • momento del día;
  • madurez;
  • lugar de cultivo;
  • almacenamiento antes de procesarla.

Por eso dos aceites esenciales auténticos obtenidos de la misma especie pueden no ser idénticos.

La naturaleza no fabrica utilizando una fórmula industrial perfectamente constante.


¿Por qué un aceite esencial puede cambiar de un lote a otro?

Precisamente por esas variaciones naturales.

La composición química puede cambiar debido a:

  • clima;
  • suelo;
  • genética de la planta;
  • cosecha;
  • método de extracción;
  • condiciones de almacenamiento.

Eso puede modificar ligeramente:

  • aroma;
  • color;
  • intensidad;
  • proporción de determinados componentes.

Una pequeña diferencia entre lotes no significa necesariamente que haya un problema.


Aceite esencial no es lo mismo que aceite aromático

Este es otro punto importante.

Un aceite esencial proviene de material vegetal mediante métodos específicos.

Un aceite aromático o fragancia oleosa puede ser una formulación destinada a reproducir determinado aroma.

Puede contener componentes:

  • naturales;
  • sintéticos;
  • o una combinación de ambos.

Por ejemplo, puede existir un aceite aromático llamado:

Frutilla,
Chocolate,
Ropa limpia,
Bosque,
Océano.

Eso no significa que exista necesariamente un aceite esencial equivalente.


¿Natural significa automáticamente mejor?

No necesariamente.

Natural describe el origen del material, pero no determina por sí solo:

  • calidad;
  • seguridad;
  • estabilidad;
  • intensidad;
  • utilidad.

Además, los aceites esenciales son sustancias muy concentradas.

Que algo provenga de una planta no significa que pueda utilizarse de cualquier forma o en cualquier cantidad.

Para usos sobre la piel, ingestión o aplicaciones terapéuticas conviene seguir indicaciones específicas del fabricante y asesoramiento profesional adecuado.

En el contexto de aromatización ambiental, igualmente es importante respetar las instrucciones de uso del producto.


¿Por qué cambia tanto el aroma según el método?

Porque cada procedimiento selecciona y transforma de forma diferente los compuestos presentes en la materia vegetal.

El calor de una destilación puede modificar ciertas moléculas.

El prensado conserva otras características de la cáscara fresca.

La extracción con CO₂ puede recuperar componentes menos volátiles.

Los solventes pueden obtener sustancias que una destilación dejaría atrás.

Por eso el método no es solamente una cuestión industrial.

También forma parte del aroma final.


Entonces, ¿cuáles son los principales métodos?

Podemos resumirlos así:

Destilación por vapor
Muy utilizada para hierbas, hojas, flores y algunas maderas.

Hidrodestilación
La materia vegetal se procesa directamente en agua caliente.

Expresión o prensado
Muy habitual para cáscaras de cítricos.

Extracción con CO₂
Produce extractos aromáticos mediante alta presión.

Extracción con solventes
Se utiliza especialmente para materias primas delicadas y produce concretos y absolutos.

Enfleurage
Método tradicional hoy poco habitual.


De la planta al frasco

Cuando vemos un pequeño frasco de aceite esencial resulta fácil olvidar todo lo que ocurrió antes:

cultivo, cosecha, selección, procesamiento, destilación o prensado, separación, filtrado y almacenamiento.

El aroma que llega al frasco es solamente el final de una cadena bastante compleja.

Y entender cómo se hacen los aceites esenciales también ayuda a comprender por qué dos productos aparentemente similares pueden oler distinto, tener precios diferentes o comportarse de otra manera.

La próxima vez que abras un aceite de limón, lavanda o menta, probablemente el frasco parezca un poco menos simple.

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