Si alguna vez compraste madera, sahumerios o una fragancia de palo santo, es razonable preguntarse de qué árbol proviene el palo santo.
La respuesta, sorprendentemente, no es una sola.
Palo santo es un nombre común, y como ocurre con muchos nombres populares, puede utilizarse para referirse a diferentes especies de árboles.
En el mundo de los aromas suele aparecer especialmente Bursera graveolens. Pero en Argentina y la región chaqueña también llamamos palo santo a otra especie muy distinta: Gonopterodendron sarmientoi, conocida durante mucho tiempo como Bulnesia sarmientoi.
Y no son el mismo árbol.
El palo santo aromático: Bursera graveolens
Una de las especies más asociadas internacionalmente con la madera aromática utilizada como incienso es Bursera graveolens.
Pertenece a la familia Burseraceae, la misma familia botánica que incluye otras especies conocidas por producir resinas aromáticas.
Su distribución natural se extiende desde México y otras regiones tropicales de América hasta sectores del noroeste de Sudamérica y Perú. Kew reconoce Bursera graveolens como especie aceptada y registra “palo santo” entre sus nombres comunes.
Es la madera que suele estar detrás de muchas de esas pequeñas varillas o trozos aromáticos que se encienden brevemente y luego se dejan humear.
¿Qué parte del árbol se utiliza?
Principalmente la madera.
Ahí se concentran sustancias aromáticas responsables de ese perfil particular que describimos en otro artículo como:
amaderado, resinoso, cálido y ligeramente cítrico.
La composición aromática puede variar entre árboles y procedencias, por lo que dos piezas naturales tampoco tienen por qué oler exactamente igual.
La madera puede utilizarse directamente en pequeños trozos o servir como materia prima para obtener sustancias aromáticas mediante distintos procesos.
Entonces, ¿se corta el árbol para hacer sahumerios?
Acá conviene evitar una simplificación frecuente.
La forma en que la madera fue obtenida depende del productor, del país, de las normativas y de la cadena comercial.
A veces se promociona el palo santo diciendo que solamente se recolecta madera caída naturalmente. Esa práctica existe en determinados sistemas productivos, pero no debería asumirse automáticamente para cualquier producto que lleve ese nombre.
Si el origen sostenible de la materia prima es importante para vos, lo más fiable es observar qué información concreta proporciona el fabricante o proveedor.
“Palo santo” por sí solo no nos cuenta cómo fue cosechado.
Pero en Argentina tenemos otro palo santo
Y acá empieza la parte que puede resultar particularmente interesante para nosotros.
En Argentina existe un árbol nativo del Gran Chaco llamado palo santo.
Su nombre científico actualmente aceptado en el Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales es:
Gonopterodendron sarmientoi
Durante muchísimo tiempo fue conocido científicamente como:
Bulnesia sarmientoi
y todavía es muy habitual encontrar ese nombre en bibliografía y comercio.
Este árbol puede alcanzar aproximadamente entre 6 y 15 metros y posee una madera muy dura, pesada, verdosa y aromática.
¿Es el mismo palo santo que Bursera graveolens?
No.
Son especies diferentes e incluso pertenecen a familias botánicas distintas.
Podemos resumirlo así:
| Nombre | Bursera graveolens | Gonopterodendron sarmientoi |
|---|---|---|
| Nombre común | Palo santo | Palo santo |
| Familia | Burseraceae | Zygophyllaceae |
| Región asociada | América tropical, incluida zona andina | Gran Chaco |
| Presencia argentina | No es el palo santo chaqueño típico | Sí, especie autóctona |
| Madera aromática | Sí | Sí |
| Son el mismo árbol | No | No |
Esta duplicación de nombres comunes es la razón por la cual hablar solamente de “palo santo” puede provocar confusión.
CITES incluso advierte que productos comercializados con ese nombre pueden proceder tanto de Bulnesia/Gonopterodendron sarmientoi como de otras especies no incluidas en esa regulación, entre ellas Bursera graveolens.
El palo santo del Gran Chaco
Gonopterodendron sarmientoi crece en la región del Gran Chaco, que incluye sectores de Argentina, Paraguay, Bolivia y áreas vecinas.
Su madera es particularmente pesada, dura y aromática.
Históricamente se ha utilizado para:
- artesanías;
- muebles;
- pisos;
- objetos torneados;
- herramientas;
- extracción de aceite;
- productos aromáticos.
CITES describe además el comercio de astillas, madera troceada, aceite, polvo comprimido y productos de incienso derivados de esta especie.
¿Por qué importa saber qué especie estamos comprando?
Porque decir simplemente:
“Esto es palo santo”
nos dice menos de lo que parece.
Saber la especie puede ayudar a entender:
- el origen geográfico;
- qué tipo de madera estamos viendo;
- su aroma;
- sus usos;
- las regulaciones aplicables;
- su situación de conservación.
También evita comparar productos que en realidad provienen de árboles completamente diferentes.
¿Y cuál se usa en sahumerios?
Pueden encontrarse productos asociados a ambas especies, dependiendo de la región y del fabricante.
Además, un sahumerio denominado “Palo Santo” ni siquiera tiene necesariamente que contener una varilla hecha íntegramente con madera de palo santo.
Puede tratarse de una mezcla aromática diseñada para recrear o destacar ese perfil olfativo.
Ahí pueden intervenir:
- polvos vegetales;
- extractos;
- aceites;
- resinas;
- fragancias formuladas;
- otros componentes de la base del sahumerio.
Por eso la etiqueta del fabricante es mucho más informativa que el nombre de la fragancia por sí solo.
Madera real y fragancia de palo santo no son lo mismo
Este punto es importante.
Un trozo de madera de palo santo calentado o encendido ofrece el aroma de esa materia vegetal junto con los productos de la combustión.
Un aceite, sahumerio o aromatizador puede representar una interpretación del perfil.
Eso explica por qué podemos encontrar un palo santo:
- más dulce;
- más amaderado;
- más cítrico;
- más resinoso;
- más ahumado.
No necesariamente uno está “equivocado”.
Simplemente pueden ser productos diferentes.
¿Cómo saber qué palo santo tenemos delante?
Si se trata de madera natural, buscá primero información en el envase o la publicación.
Idealmente debería aparecer el nombre científico.
Si dice:
Bursera graveolens
ya sabemos exactamente a qué especie se refiere.
Si dice:
Gonopterodendron sarmientoi
o
Bulnesia sarmientoi
estamos frente al palo santo chaqueño.
Si solamente dice:
Palo Santo
no podemos determinar la especie con certeza basándonos únicamente en ese nombre.
¿Por qué se sigue utilizando Bulnesia sarmientoi?
Porque los nombres científicos también cambian.
Durante mucho tiempo la especie chaqueña fue clasificada dentro del género Bulnesia y ese nombre quedó ampliamente instalado en libros, comercio y documentación.
Actualmente puede encontrarse como Gonopterodendron sarmientoi, mientras que Bulnesia sarmientoi permanece como sinónimo botánico muy conocido. El Sistema de Información de Biodiversidad de Argentina muestra expresamente esa sinonimia.
Así que encontrar cualquiera de los dos nombres no significa necesariamente que exista un error.
Un mismo nombre, dos árboles muy diferentes
Este caso muestra perfectamente por qué los nombres comunes pueden ser engañosos.
Dos personas pueden hablar de:
“madera de palo santo”
y estar pensando en especies diferentes.
En buena parte del mercado internacional de inciensos y aromas, el término puede apuntar a Bursera graveolens.
Para alguien familiarizado con los bosques del norte argentino, en cambio, “palo santo” puede significar inmediatamente el árbol chaqueño Gonopterodendron sarmientoi.
Ambos usos son reales.
Lo importante es saber que el nombre común no alcanza para identificar la especie.
Entonces, ¿qué madera es el palo santo?
La respuesta más correcta sería:
Depende de qué palo santo estemos hablando.
Si hablamos de Bursera graveolens, se trata de la madera aromática de un árbol tropical de la familia Burseraceae.
Si hablamos del palo santo autóctono del Gran Chaco argentino, nos referimos a Gonopterodendron sarmientoi, una madera extremadamente dura, pesada y aromática.
Y si compramos un sahumerio o una fragancia denominada “Palo Santo”, necesitamos mirar la información del fabricante antes de asumir qué especie o materia prima contiene.
Seguí descubriendo el palo santo
Si llegaste hasta acá preguntándote por qué esta madera tiene un aroma tan particular, podés continuar con nuestro artículo:
Palo santo: a qué huele y cómo describir su aroma
Ahí exploramos sus notas amaderadas, resinosas y cítricas y explicamos por qué cambia tanto entre la madera y los productos aromáticos.
También podés recorrer nuestra selección de sahumerios y aromas para conocer distintas interpretaciones de esta fragancia.
Cómo se hacen los aceites esenciales